¿De quién es realmente una fotografía?


Por Eli Samuel Santa | Elysanta Photography

¿De quién es realmente una fotografía?

Una conversación sobre autoría, copyright, ética y uno de los conceptos más malinterpretados en la fotografía.


Hace unos días compartieron un fragmento de una conversación que tuve en el podcast Fuera de Enfoque. El clip ha tenido muy buena acogida y, como suele pasar cuando hablamos de derechos de autor, también despertó opiniones encontradas.


La conversación comenzó con una situación bastante común.


El anfitrión, Reuben Huertas, contó que había impartido un taller de fotografía. Él había escogido el lugar, diseñado el set, dirigido la iluminación, seleccionado a la modelo, definido el vestuario y preparado toda la producción. Uno de los asistentes tomó una fotografía durante el taller y luego la utilizó para promocionar su trabajo como fotógrafo.


Su reacción fue pensar que eso no estaba bien porque, después de todo, toda la dirección creativa había sido suya.


Mi respuesta fue sencilla:

"La autoría es de quien hizo clic."  (Enlace al clip.)

Y esa respuesta sorprendió a muchas personas.


El autor de una fotografía no es quien montó la escena.


Es importante entender que una producción fotográfica puede tener muchas personas involucradas.


Puede haber un director creativo.


Un diseñador de iluminación.


Un estilista.


Un maquillista.


Una modelo.


Un productor.


Incluso un cliente que aprobó toda la dirección visual.


Pero ninguna de esas cosas convierte automáticamente a alguien en el autor de la fotografía.


En términos generales, el autor de una fotografía es quien realiza la captura de la imagen. Es quien toma las decisiones creativas finales relacionadas con el momento de la captura, el encuadre, la composición y el instante en que esa imagen queda registrada.


No importa si la cámara era prestada.

No importa quién compró el lente.

No importa quién pagó el estudio.

No importa quién acomodó las luces.


La autoría de esa fotografía pertenece, por regla general, al fotógrafo que creó la imagen. El que hizo clic en la cámara.


Y eso es precisamente lo que la ley protege.


Entonces… ¿el fotógrafo del taller hizo algo incorrecto?


Aquí es donde creo que la conversación cambia de dirección.


Legalmente, probablemente no.


Éticamente, yo tendría reservas.


Porque una cosa es tener derecho a utilizar una fotografía y otra muy distinta es utilizarla para vender un servicio que realmente no puedes ofrecer.


Si esa imagen fue posible gracias a un taller donde otra persona hizo toda la dirección creativa, diseñó la iluminación, contrató a la modelo y preparó el set, me parece poco honesto utilizarla para hacer creer que ese es el tipo de trabajo que produces normalmente para tus clientes.


No porque la fotografía no sea tuya.


Sino porque puede crear una expectativa equivocada.


Y esa expectativa termina afectando tanto al cliente como a tu reputación.


Hay una frase bíblica que siempre me viene a la mente en conversaciones como esta:


“Todo me es lícito, pero no todo me conviene.”


Creo que aplica perfectamente.


No todo lo que puedes hacer fortalece tu carrera.


El copyright no cambia de manos fácilmente.

Mientras leía algunos comentarios, encontré una idea que vale la pena aclarar porque se repite muchísimo.


Un estimado colega comentó que  nunca deben entregarse los archivos RAW porque eso significa entregar el copyright.


Eso simplemente no es correcto.


Entregar un RAW no significa entregar el copyright.


Tampoco entregar un PSD.


Ni un TIFF.


Ni un catálogo de Lightroom.


Ni un proyecto de Capture One.


El copyright es un derecho legal completamente independiente del formato del archivo que entregues.


Puedes entregar absolutamente todos tus archivos originales y seguir siendo el dueño del copyright de cada fotografía.


Entonces, ¿cuándo dejo de ser dueño de mis fotografías?


Aquí sí existen excepciones.


Las dos más comunes son:

1. Work Made for Hire


En algunos proyectos, especialmente en Estados Unidos, la ley permite que el cliente sea considerado el autor desde el principio bajo ciertas condiciones muy específicas. No basta con escribir esas palabras en un contrato; ese tipo de acuerdo tiene requisitos legales particulares.


2. Cesión del copyright


La otra posibilidad es que el fotógrafo decida transferir expresamente sus derechos de autor mediante un contrato.


Y aquí quiero enfatizar algo importante.


El copyright no se pierde por accidente.


No desaparece porque entregaste un RAW.


No desaparece porque el cliente pagó la sesión.


No desaparece porque la fotografía salió publicada.


La cesión del copyright debe hacerse de manera expresa. Si no existe esa transferencia, el derecho de autor sigue perteneciendo al fotógrafo.


¿Y por qué es tan importante conservar el copyright?

Porque el copyright también es un activo.


Cuando conservas tus derechos, puedes seguir generando ingresos con una misma fotografía de distintas maneras.


Puedes licenciarla para redes sociales.


Más adelante para una campaña impresa.


Después para empaques.


Luego para publicidad exterior.


Quizás para televisión.


O incluso venderla como fotografía de archivo (stock photography).


Una sola fotografía puede generar ingresos durante muchos años.


Eso es precisamente lo que ocurre en gran parte de la fotografía comercial alrededor del mundo.


Por eso, cuando un cliente realmente necesita comprar el copyright, el precio suele ser mucho mayor.


No está comprando solamente una fotografía.


Está comprando la posibilidad de utilizarla sin depender nuevamente del autor y, al mismo tiempo, está eliminando la posibilidad de que ese autor siga explotando comercialmente esa obra en el futuro.


Eso tiene un valor.


Y normalmente un valor considerable.



Hay otro derecho que también debemos respetar.

Aquí es donde muchas conversaciones mezclan conceptos completamente distintos.


Una cosa es el copyright.


Otra cosa son los derechos de imagen de la persona fotografiada.


Aunque la fotografía sea tuya, eso no significa automáticamente que puedas utilizar el rostro de otra persona para cualquier propósito comercial.


En Puerto Rico, como en muchas otras jurisdicciones, el uso comercial de la imagen de una persona normalmente requiere su autorización. Por eso existen los conocidos Model Releases o autorizaciones de uso de imagen.


El fotógrafo conserva el copyright.


La persona conserva derechos sobre su imagen.


Son dos derechos distintos que conviven en una misma fotografía.



Creo que esta conversación va mucho más allá de quién es el dueño de una foto.

Vivimos en una profesión donde muchas veces nos obsesionamos con defender nuestros derechos, pero olvidamos preguntarnos cómo queremos ejercerlos.


Sí.


La fotografía del taller probablemente pertenecía al fotógrafo que hizo la captura.


Pero la pregunta que yo me haría no sería únicamente si podía utilizarla.


La pregunta sería si esa fotografía representa honestamente el trabajo que puedo ofrecer todos los días.


Porque al final nuestra carrera no se construye solamente con buenas fotografías.


Se construye con confianza.


Y esa confianza vale mucho más que cualquier imagen individual.


_____


¿Qué opinas tú? 


¿Crees que el fotógrafo del taller debía utilizar esa imagen para promocionar su trabajo? Me encantaría leerte en los comentarios. Estas conversaciones son precisamente las que nos ayudan a crecer como industria. 


__________________


Eli Samuel Santa es fotógrafo comercial especializado en alimentos, productos y contenido visual para marcas. Es fundador de Elysanta Photography y creador de Entre Amigos Creativos.

__________________


Si necesitas fotografía comercial para que tu producto, restaurante o marca se vea tan bien como sabe o como merece ser percibida, visita elysanta.com y conoce más de mi trabajo.


Y si eres fotógrafo o creativo y quieres aprender a cobrar con más criterio, por valor y no solamente por hora, te invito a conocer mi Pricing Co-Pilot: una herramienta creada para ayudarte a pensar mejor tus cotizaciones, entender tus costos y presentar precios con más claridad.



Comentarios

Entradas populares